Conversor de timestamp Unix
Timestamp → fecha
Fecha → timestamp
Interpretada como hora local
Preguntas frecuentes
Everything you need to know about Unix timestamps
¿Qué es un timestamp Unix?
Es el número de segundos transcurridos desde el 1 de enero de 1970 a las 00:00:00 UTC, sin contar los segundos intercalares. Es una forma universal de representar un instante, independiente de husos horarios y muy usada en programación.
¿Qué diferencia hay entre segundos y milisegundos?
El timestamp clásico va en segundos, diez dígitos en torno a 2020, mientras que JavaScript y muchos sistemas modernos usan milisegundos, trece dígitos. La herramienta detecta la unidad por el orden de magnitud del número.
¿Qué huso horario se usa en la conversión?
La herramienta muestra siempre la hora local, la del huso de tu dispositivo, junto con la hora UTC y el formato ISO 8601, independientes del huso. En la conversión inversa, la fecha introducida se lee en tu huso local.
¿Cómo se distinguen segundos y milisegundos?
Por el número de cifras: diez suele ser segundos, trece milisegundos. La herramienta reconoce la unidad sola y convierte con la correcta, sin que haya que indicarla a mano.
¿Qué hora se muestra?
Las tres a la vez: la hora local del huso de tu navegador, la hora UTC, y el formato ISO 8601, que es la forma estándar de intercambiar una fecha entre programas.
¿Mis datos siguen siendo privados?
Sí, y no porque lo prometamos: esta herramienta funciona entera dentro de tu navegador. Lo que escribes o subes no sale de tu dispositivo, así que no llega a ningún servidor nuestro y no hay nada que podamos guardar, leer o perder. Puedes comprobarlo tú mismo: abre la página, desconecta internet y la herramienta sigue funcionando.
¿Guardáis lo que introduzco?
No. Detrás de esta herramienta no hay ninguna base de datos: no guardamos los archivos, ni los textos, ni los resultados. Cuando cierras la pestaña no queda nada: ni aquí con nosotros, porque nunca llegó, ni en ningún otro sitio.
¿Me perfiláis? ¿Cumplís el RGPD?
Nosotros no te perfilamos: no hay cuenta que crear, no te pedimos el correo para usar una herramienta y no guardamos ningún perfil de lo que haces. Somos una empresa italiana y trabajamos bajo el RGPD y el resto de normas europeas, con la política de privacidad y la petición de consentimiento a la vista. Una cosa la decimos entera en vez de esconderla en un eslogan: la publicidad de la página es de Google, y Google puede usar cookies para personalizarla. Lo decides tú desde el banner de consentimiento: si dices que no, los anuncios siguen pero sin personalizar, y la herramienta funciona exactamente igual.
Si es gratis, ¿de qué vivís?
De la publicidad de la página, y nada más. No vendemos tus datos, no hay un plan de pago escondido, no hay un límite que acabe pidiéndote la tarjeta y no tienes que registrarte. Los anuncios pagan los servidores y el tiempo que dedicamos a escribir las herramientas: por eso podemos tenerlas abiertas para todos.